En el Gobierno nacional se estima que la Argentina tendrá el año próximo una "vacuna diseñada, desarrollada y producida" en el país, a partir del desarrollo conjunto que están realizando el Conicet y la Universidad de San Martín (Unsam).
"Estamos desarrollando nuestras propias vacunas candidatas con el Conicet y con investigadores de la Unsam", afirmó la asesora presidencial Cecilia Nicolini, en declaraciones a Radio del Plata.
Aclaró que todavía falta "un tiempo más" para tener completado ese proceso, pero consideró "posible que el año que viene” se cuente con una vacuna propia contra el coronavirus.
Por otra parte dijo que se está “trabajando con Sinopharm para poder desarrollarla acá".
Tras su regreso desde México y Cuba, adonde viajó la semana pasada junto a la ministra de Salud, Carla Vizzotti, para "entrar en contacto con los productores de AstraZeneca-Oxford en México" y "conocer los avances de las vacunas cubanas", la funcionaria destacó la "colaboración y cooperación" del Gobierno mexicano de Andrés López Obrador.
"La Argentina está dentro de los primeros 20 países del mundo en números de dosis recibidas y de personas vacunadas con una sola dosis", celebró Nicolini, quien, además, mencionó el interés del Gobierno en "apoyar el desarrollo productivo de las vacunas cubanas a través de (la provisión de) insumos estratégicos".
De las cinco vacunas que se están produciendo en la isla "las más avanzadas son la Soberana 2, la Soberana 2 plus y la Abdala", que ya están "en contacto" con la Anmat para "acceder a toda la información de las fases 1 y 2 y avanzar con los informes interinos de fase 3", detalló la funcionaria.
"Es muy importante que los países productores de vacunas no solo vacunen a sus ciudadanos, sino que puedan abastecer al resto de los países, lo cual lo estamos viendo de manera muy lenta y desigual", expresó Nicolini.